Una vez que nos han dicho “adiós” debemos mirar la situación con amor y cariño, sin egoísmo. Es posible que la persona que te dijo adiós esté mejor sin ti (o al menos eso cree). Es posible que la separación sea la mejor opción para ese momento. Si es tu pareja quien te dice “adiós” igual debieras simplemente soltarle, dejarle ir; piensa que quizás estará mejor sin ti y que lo mejor que puedes hacer es dejarle libre para que pueda emprender su nuevo camino sin ti.
No se puede obligar a nadie a estar a nuestro lado cuando el amor se va de nuestras vidas; hay que saber asumirlo, nadie tiene comprado el amor eterno. Como todo en la vida, el amor también tiene tiempo de caducidad aunque nos llene de penas y tristezas.
No es fácil decir adiós, menos aún cuando lo único que deseas es estar todo el tiempo con aquella persona; por ello será doblemente noble de tu parte dejarle partir.
Sólo nos quedará seguir adelante y avanzar.
Cuando se va de tu vida, es porque está mirando otras posibilidades, lo vuestro ya no resultó y es justo que cada uno mire o busque la felicidad aunque sea doloroso para quienes quedamos con el adiós en el corazón.
Decir adiós, es cerrar y abrir una nueva etapa de nuestra vida. Es volar muy alto y ser libres de esas cadenas que nos hacen prisioneros, recordar con cariño lo hermosamente vivido y olvidar lo que nos hizo sufrir